viernes

El

No saber nada más que esto
que arde, que consume
las palabras a fuego lento

la incertidumbre de saberte
y no saberte
en lo más mínimo

la certera incertidumbre
de conocer desde siempre
el sabor de tu piel
el olor desconocido y puro
de tus pensamientos.

No saber nada más que ahora
Nada más que hoy
la distancia inconmesurable
que separa nuestro beso definitivo

No saber nada
y quererlo todo
a rajatabla
en el acto
y para siempre

No saber si no
el deseo desquiciado
de un abrazo

la locura de imaginar
la calle que espera
paciente por nosotros

la hora, la luz,
el paso indiferente de los hombres
que sólo sentirán esa energía
desconocida e indefinible
que atravesará sus cuerpos
el día de nuestro encuentro.